Autismo: El deporte como reforzador de los lazos de unión entre hermanos

 

7334717-Ni-os-jugando-Ball-en-el-Parque--Foto-de-archivoFuente:Como potenciar el vínculo entre hermanos a través del Deporte. 

Andrea Quetglas | Enero 2016.-  El autismo es un trastorno que se caracteriza, en parte, por una alteración en la forma de comunicarse e interactuar con los demás, y son esas particularidades las que hacen difícil, para la persona que presenta dicha condición, poder relacionarse socialmente y establecer vínculos de unión con familiares y amigos.

Por otra parte, cuando de niños se trata, la situación se torna aún más complicada ya que la falta de comprensión hacia el otro se manifiesta en ambas partes, es decir, al niño con autismo se le dificulta entablar conversaciones, formar y/o mantener amistades con otros, por las propias limitaciones de su condición, y al niño que no presenta ninguna discapacidad le es difícil entender, asumir y aceptar los comportamientos “extraños” de la persona que manifiesta algún trastorno del espectro autista.

Cuando la situación mencionada anteriormente se da entre hermanos, lo mejor es intervenir para mejorar y optimizar la relación que pueda existir entre ellos. Francisco Prieto, especializado en el desarrollo de actividades con niños con trastornos del espectro autista, explica cómo potenciar el vínculo entre hermanos a través de la actividad deportiva:

A través de ésta se puede contrarrestar la pérdida de la interacción regular entre hermanos. Por otro lado, se promueve la identidad individual del hermano sin discapacidad, si ambos comparten una actividad en común el hermano/a con autismo no ocupará todo el tiempo de los padres, y el hermano de éste se sentirá en igualdad de condiciones. Se crearán situaciones de responsabilidad compartida y apropiada, donde ambos hermanos tendrán que asumir responsabilidades.

Prieto advierte que muchas veces los padres suelen dedicar más tiempo y recursos al hijo con autismo, ya que éste demanda mayores necesidades, y a su vez le añaden responsabilidades no propias de la edad al otro hijo, lo que ocasiona que éste último se sienta desplazado, “dando lugar a un desentendimiento de su hermano” y obstaculizando la buena convivencia y trato entre ellos.

Por esta razón surge la idea de fortalecer los lazos afectivos a través de una actividad común, en este caso: el deporte.

Cómo elegir el deporte más adecuado

La elección de la actividad física a realizar es de gran importancia, ya que de ello dependerá que se cumplan o no las expectativas. En primer lugar hay que buscar actividades acordes a la edad y los intereses de ambos niños y que se adapten al nivel y tipo de trastorno del espectro autista. Francisco también establece algunas pautas para tomar en cuenta a la hora de determinar cuál es la actividad más conveniente para llevar a la práctica. Entre esas:

  • Actividad sencilla y atractiva
  • Motivadora para ambas partes
  • Fácilmente adaptable
  • Con gran variedad de tareas motrices
  • Partiendo siempre de lo más básico a lo más complejo
  • Que se puedan realizar en un entorno natural, tranquilo y acotado
  • Que se puedan realizar de manera individual, pero que a su vez se puedan introducir tareas cooperativas
  • Que se pueda realizar de manera constante
  • Actividad “realista” (acorde al nivel de afectación del trastorno del espectro autista)

La correcta elección y el buen desarrollo de la actividad deportiva le permitirá a los hermanos tener un momento para relajarse, conocerse y aprender uno del otro, y lo más importante, aceptarse.  Prieto concluye diciendo que los beneficios que se obtienen al realizar una actividad común son el “aumento de la atención, control de la frustración, esperar turnos, que no exista rivalidad/competitividad, mejora de las condiciones físicas…”, y como resultado final una mejora notable en la convivencia y armonía familiar.