Tecnologías adaptadas permiten trabajar al 52% de las personas con discapacidad

En el marco de la celebración del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, Agilent Technologies y la Fundación Adecco presentaron el Informe Tecnología y Discapacidad, un análisis que basa sus resultados en una encuesta realizada a 500 personas entre 23 y 59 años, con diferentes discapacidades.

Fuente: Compromisorse.com
Fecha: 10 de julio de 2014

Nuevamente, el informe arroja una importante dicotomía. Por una parte, las Nuevas Tecnologías se han convertido en aliadas imprescindibles en la mejora de la calidad de vida y en el acceso al empleo de las personas con discapacidad, gracias a las tecnologías adaptadas. Sin embargo, no puede obviarse que aún se encuentran con obstáculos y dificultades en el uso y manejo de las tecnologías tradicionales.

La tecnología, factor de integración

Durante los últimos años, se ha producido un importante avance en la contratación de personas con discapacidad, registrándose en 2013 un máximo histórico, con 69.648 contratos.

En este incremento son muchos los factores que han influido: un cambio de mentalidad por parte de las empresas propiciado por una legislación cada vez más eficiente, pero también la irrupción de numerosas soluciones y adaptaciones tecnológicas que permiten que las personas con discapacidad desempeñen su puesto con normalidad y en igualdad de condiciones.

El informe se refiere, por ejemplo, a los siguientes productos:
– Para personas con discapacidad física: mesas regulables en altura, teclados con cobertores o teclas de gran tamaño, ratones virtuales o ergonómicos, etc.
– Para personas con discapacidad visual: pantallas de gran formato, lectores de pantalla para invidentes, impresoras de braile, magnificadores de pantalla o lupas aumentativas, etc.
– Para personas con discapacidad auditiva: intérpretes de lengua de signos, emisoras de frecuencia modulada, prótesis auditivas, etc.

Del total de encuestados con empleo, más de la mitad (52%) asegura que trabaja gracias a estas adaptaciones, que utiliza día a día en su puesto de trabajo, en la mayoría de los casos combinadas con tecnológicas informáticas convencionales. Por el contrario, existe un 48% que
no utiliza este tipo de tecnologías en su entorno laboral, aunque en algunos casos sí tecnologías convencionales.

Son las personas con discapacidad sensorial las que más emplean las tecnologías adaptadas en su puesto de trabajo (72%), seguidas de lejos de las personas con discapacidad física (50%) y las personas con discapacidad intelectual (10%).

Pero además de permitir el acceso al empleo, las tecnologías adaptadas son aliadas imprescindibles en la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad. Así, 7 de cada 10 encuestados declara que, en términos generales, la tecnología ha mejorado su calidad de vida. A continuación reflejamos algunos ejemplos de respuestas que demuestran cómo las tecnologías han influido en un incremento de la calidad de vida de los encuestados:

– Gracias a la invención del audífono, puedo escuchar.
– Las Nuevas Tecnologías me permiten comunicarme mucho mejor.
– Ahora puedo escribir en el ordenador sin emplear las manos: sólo necesito la voz.
– Tengo movilidad e independencia para desplazarme, gracias a mi vehículo adaptado.
– Puedo acceder al ocio gracias a subtítulos y audífonos digitales. Antes era imposible.
– Gracias a las Nuevas Tecnologías puedo estar informada y comunicada con el mundo exterior sin necesidad de desplazarme.
– Gracias a la prótesis que tengo en la columna, puedo moverme sin dolores.

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Selección y adaptación de juguetes para niños y niñas con discapacidad

Fuente: Juego, Juguetes y Discapacidad. La importancia del Diseño Universal.
Publica: AIJU (España)
Publicado en Paso-a-Paso, Vol. 22.2

Nota: A continuación se ofrecen extractos de esta guía, disponible para su descarga gratuita aquí:

En ocasiones, los niños  con discapacidad pueden utilizar los juguetes comercializados pero, algunas veces, la accesibilidad a estos productos es reducida o nula.

Cuando el juguete no puede ser usado por estos niños, tal como se comercializa, a veces es posible variar los objetivos o reglas del juego, o realizar algunas adaptaciones que, bien pueden ser muy sencillas, (p.e. fijar el juguete con velcro a una base) o requerir la intervención de especialistas (p.e. traducir los efectos sonoros en efectos visuales).

Existen diversos tipos y grados de discapacidad, y ello genera una gran dificultad para marcar unas directrices generales respecto a cómo seleccionar, adaptar o diseñar juguetes para este tipo de personas. No obstante, a continuación se indican una serie de recomendaciones generales para la selección y adaptación de juguetes para personas con discapacidad.

Consejos generales para la selección, diseño y adaptación de juguetes para niños y niñas con discapacidad

Debe cumplirse un “Diseño para Todos”, de forma que niños/as con y sin discapacidad, puedan utilizar los mismos juegos en similares condiciones. Así conseguimos la participación de los niños/as con discapacidad en el juego de los que no la tienen y se reduce la diferenciación al utilizar juguetes accesibles.

• Los juguetes deben ser versátiles, es decir, que permitan varias formas de interacción o que posibiliten cambiar sus reglas para facilitar la adaptación de cada juguete a cada caso.
• Deben ser adecuados a su edad, aunque se encuentren en una etapa anterior de desarrollo. Por ejemplo, en un centro de actividades de manipulación para un niño/a de 10 años con discapacidad motora adaptaremos el tamaño y la propuesta de juego porque, seguramente, no le resultará interesante uno de los que habitualmente usan los bebés.
• Debemos asegurarnos de que las adaptaciones respeten las normas de seguridad para la fabricación de juguetes y no introduzcan peligros. Por eso es fundamental consultar con un especialista.
• En ocasiones, los niños/as con discapacidad pueden tener ritmos de aprendizaje distintos a otros, por ello es importante cuestionar y adaptar las indicaciones respecto a la edad.

Juego y discapacidad motora

El juego de los niños/as con discapacidad motora está muy condicionado a su capacidad de movimientos y a la cantidad y tipo de recursos lúdicos a los que pueden acceder.

Muchas personas con discapacidad física tienen dificultades para el manejo de juegos y juguetes, precisamente porque éstos requieren de habilidades que están en estos casos más comprometidas: el desplazamiento, la movilidad de segmentos corporales, los alcances, la precisión en movimientos, la coordinación, etc. Esta dificultad implica, en muchas ocasiones, que el aprovechamiento de los juguetes no sea al 100%, que sean necesarias adaptaciones en los productos o que necesiten ayuda de terceras personas durante el juego.

Normalmente los niños/as con discapacidad motora empiezan su rehabilitación física en los primeros meses de su vida. Los padres ponen mucha energía e interés en esta actividad y, a veces, se descuida la estimulación a través del juego y el disfrute a través de la propia actividad lúdica.

Hemos de ser conscientes de que para muchos niños con discapacidad motora, poder activar un juguete a través de un pulsador, no es una acción que se queda en ella misma, sino que es el primer paso, para después acceder a otros dispositivos como un ordenador personal, un comunicador, un mando de televisor, una llave, un interruptor de la luz, etc.

Así, además de los propios beneficios del juego, poner en marcha un juguete, forma parte de un proceso de aprendizaje que abre todo un mundo de posibilidades en el control del propio entorno y de la propia vida.{mospagebreak}

Juguetes para niños/as con discapacidad motora

Consejos para su selección y diseño
• Que se manipulen mediante técnicas motrices controladas por los propios niños/as.
• Que sus pulsadores o botones sean muy accesibles y fáciles de accionar.
• Que sus piezas sean fáciles de encajar.
• En estructuras grandes tipo mobiliario (cocinas, bancos de trabajo, etc.), que sus dimensiones permitan introducir las sillas de ruedas, o que permitan un desglose en módulos para poder utilizarlos desmontados sobre una superficie.
• Que permitan un fácil acceso a todas sus posibilidades o funciones.
• Que los juguetes de sobremesa tengan antideslizantes en su parte inferior.
• Que no exijan mucha rapidez de movimientos o que se puedan regular los tiempos de respuesta.
• Que no obliguen a movimientos simultáneos (p.e. presionar 2 teclas a la vez).

Sugerencias para la realización de adaptaciones
• Fijar las bases de los juguetes (con velcro, imanes, gatos, etc.) para evitar movimientos no deseados durante el juego.
• Modificar los vestidos de las muñecas para facilitar su manipulación (p.e. con velcros en las costuras).
• Engrosar piezas, mangos o agarradores para facilitar su agarre y manejo.
• Colocar reposacabezas, chalecos o cinturones de sujeción para mantener la postura.
• Añadir cuerdas o varillas para facilitar el arrastre de algunos juguetes.
• Modificar las dimensiones del juguete (altura, profundidad, etc.) para permitir el acceso al mismo de forma frontal.
• Incorporar elementos en relieve (tacos, palancas, anillas, etc.) que faciliten el giro o agarre de las piezas.
• Adaptar el juguete para poder accionarlo a través de un pulsador externo.

Juguetes para niños con discapacidad intelectual

Consejos para su selección y diseño
• Que tengan fácil manejo de todas sus funciones, para que permita al niño/a poder jugar con autonomía.
• Que su diseño sea sencillo y realista, lo que permitirá al niño/a trabajar la transferencia y generalización de los aprendizajes.
• Que resulten atractivos desde el principio hasta el final de su uso, lo que permitirá mantener la atención y el interés durante todo el juego.
• Que permitan tiempos de respuesta largos, para que todos puedan jugar aunque su ritmo sea un poco más lento.
• Que no requieran altos niveles de concentración o razonamiento.
• Si son juegos de reglas, que tengan la posibilidad de adaptarse a niveles cognitivos más bajos, reduciendo el número de reglas y la complejidad de las mismas.

Hasta el 97% de los adultos que tienen TDAH no lo saben

Investigación del New York Times señala que el número de adultos que toma medicación para tratar el déficit de atención e hiperactividad se ha duplicado desde 2008 a 2012. Los expertos advierten que aproximadamente 10 millones de adultos americanos podrían padecerlo, frente a los apenas 2,6 que han sido diagnosticados.

Autor: Luz Sela
Fuente: Lainformacion.com
Fecha: 13 de marzo de 2014

Según un estudio que hoy publica el New York Times, basado en los datos de Express Scripts, uno de los principales prescriptores de receta del país, el número de adultos que toma medicación para tratar el déficit de atención e hiperactividad se ha duplicado desde 2008 a 2012. Los expertos piden más comprensión hacia este trastorno y advierten de que no es sólo cosa de niños.

“La primera definición del TDAH la tenemos ya en 1775 y que es un trastorno crónico lo sabemos desde 1902”. El doctor José Antonio Ramos desbarata, de entrada, a cualquiera que se dirija al TDAH como el “trastorno del siglo XXI”. Desde hace 400 años se conoce, pero a día de hoy el 97 por ciento de los adultos que lo padecen, no están diagnosticados. La paradoja alerta a los propios científicos que advierten de la necesidad de tomar conciencia de un trastorno que ha condicionado, sin saberlo, la vida de muchas personas. Entre el 3 y el 4 por ciento de los españoles, según algunos estudios.

Son un auténtico desafío para los especialistas, que en consulta han identificado hasta tres tipos de pacientes: el que ha seguido un tratamiento desde la infancia, pero cuyo trastorno se mantiene en la edad adulta. El del adulto joven que no ha sido diagnosticado y llega a consulta debido a un comportamiento problemático. Y aquellos otros pacientes que derivan desde centros de drogodependencias. En el 89 por ciento de los casos, el TDAH lleva asociados otros trastornos, como ansiedad, bulimia, ludopatías o adicciones.

Aunque con enorme retraso, que se hable de nuevos casos significa también un éxito “Está empezando a diagnosticarse mejor, y nos tendríamos que felicitar por ello”, dice Ramos, que en 2002 abrió el primer centro de nuestro país para identificar y tratar el TDAH en adultos. Desde el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona su equipo de investigación ha publicado ya casi un centenar de artículos internacionales sobre la prevalencia del trastorno pasada la infancia y la adolescencia.

Por fin, empieza a desterrarse la idea de que va únicamente asociado a los más pequeños y comienza a ser diagnosticado. “La clasificación de trastornos mentales americanos se ha abierto más a la sintomatología del adulto”, dice Isabel Rubió, de la Fundación ADANA, en la que atienden a personas con el trastorno. “Hasta hace muy poco se creía que solo pasaba en niños y adolescentes. Pasaba más desapercibido porque no había unos síntomas de identificación”.

Ana Miranda, catedrática de Psicología Evolutiva de la Universidad de Valencia, y directora de una investigación para el seguimiento en la edad adulta de niños diagnosticados con TDAH comparte el diagnóstico. “Hasta ahora se consideraba que desaparecía en la adolescencia. Ahora se constata que es un trastorno crónico que pude durar a lo largo de todo el ciclo vital”.

Se sabe que el 70 por ciento de los niños que nunca fueron tratados de su trastorno, acabarán padeciéndolo también al llegar a la edad adulta: “es un trastorno del neurodesarrollo, por tanto algunos de los síntomas tienen que haberse manifestado en la infancia. Otra cosa es que hayan pasado desapercibidos”, dice Rubió.

En ocasiones, esos síntomas, en la infancia leves, estallan al llegar a la edad adulta. “Puede que haya sido un niño con TDAH con poca problemática, pero que al llegar a adulto se incrementa mucho, porque desaparecen los muros de contención”, apunta el doctor Ramos. Se caen los patrones de la escuela, de la familia, del núcleo materno… Ese niño ya adulto tiene que organizarse por sí mismo y lidiar con más variables en una vida complicada y eso sobrepasa a estos pacientes.
Un dato revelador lo dan las estadísticas de prevalencia por géneros. En los más pequeños, la brecha se abre del dos por ciento de las niñas al ocho en los niños, pero en adultos la proporción es del uno a dos. La explicación se encuentra en los propios parámetros naturales de comportamiento entre unos y otros, de forma que los niños tienden también a manifestar más síntomas, mientras que las niñas los “silencian”. “Hasta ahora habían sido identificadas como chicas con bajo desarrollo intelectual”, dice Rubió, cuando en realidad padecían un trastorno no diagnosticado.

Precisamente, muchas madres con TDAH se enteran de que lo padecen cuando acuden a consulta por el problema de su hijo y se ven reflejadas en su sintomatología. El trastorno tiene un fuerte componente genético. Tanto, que hasta en el 70 por ciento de los casos, un niño con déficit de atención o hiperactividad tiene unos padres que también lo padecen, en la mayoría de los casos sin saberlo.

Las ahora madres “son niñas que no han sido diagnosticadas porque no han molestado, no han generado una atención por parte de nadie” pero que ahora se ven desbordadas con los síntomas de su hijo, precisamente porque su propio trastorno les impide gestionarlos y responder a ello con eficacia. La situación acaba sobrepasándolas y en algunos casos pueden acabar padeciendo una depresión.

“En los años 40 o 50 la realidad española era muy diferente”, dice Ramos, “las posibilidades de tener un acceso correcto a la salud mental infanto juvenil eran mínimas. Han creido con esa sensación de que no tenían capacidades, cuando en el fondo hay un problema que es reversible”. Cogerlo a tiempo es fundamental.

TDAH sin metástasis

“Un oncólogo quiere un cáncer delimitado y sin metástasis. Nosotros nos encontramos casi siempre TDAH con metástasis”, dice este especialista. Buena prueba de la importancia de un diagnóstico temprano.

Los expertos recuerdan que el trastorno debe abordarse desde una perspectiva multidisciplinar y afirman que el paciente reaccionan ya de forma muy positiva cuando se identifican sus síntomas y se les pone una etiqueta. Eso le alivia, porque pone orden a una situación que creía desbordada por su propia incapacidad. A partir de ahí se aplica toda una terapia psicológica y conductual, que, siempre dependiente del grado, suele dar buenos resultados. También la medicación.

“La gente que banaliza el TDAH y lo interpreta sólo como un problema relacionado con las malas notas es porque no ha visto a pacientes. La gran apuesta que tenemos que hacer es predecirlo a tiempo, porque estas personas tienen más riesgo de consumo de sustancias o fracaso escolar. Así podremos hacer tratamientos preventivos”, dice el doctor José Antonio Ramos.

Cerca del 50 por ciento de los adultos con el trastorno desarrollan una adicción a la droga. Unas cifras que destapan un auténtico problema de salud pública y ante el que las autoridades sanitarias aún no han reaccionado. “Sabemos que la obesidad afecta a un porcentaje muy amplio de niños, y hacemos prevención. Pero aquí no. Mejoremos las pautas educativas”, aconseja.

Todos coinciden en que hace falta más especialización. Universitaria y profesional. “Muchas personas no son diagnosticadas, porque en sus comunidades autónomas no hay especialistas”, afirma la doctora Miranda. Falta formación en las universidades, y los médicos, psicólogos y psiquiatras, deben asumirla por su cuenta. Y también se echa en falta más concienciación social y más sensibilidad hacia este problema. “Es verdad que todavía hay muchas personas que creen que el trastorno no existe, que es un problema de falta de educación de los padres. Es un trastorno reconocido”, recuerda Rubió.

¿Excesivamente medicamentados?

Las autoridades sanitarias de EEUU alertaban en un informe publicado el año pasado del incremento de los diagnósticos de TDAH en niños y también del exceso de fármacos utilizados en su tratamiento. Según el estudio, uno de cada diez adolescentes de secundaria estaría recibiendo medicación en este momento. Algunos expertos veían en estas cifras el intento de mejorar por la vía rápida las calificaciones de los estudiantes y la presión de los padres para variar el comportamiento de su hijo, sin tener en cuenta las consecuencias: insomnio, problemas nerviosos, etc.

El doctor José Antonio Ramos niega tajante que exista una sobremedicación: “Sabemos que el trastorno afecta al 6 por ciento de los niños y ni de largo está medicado el 2 por ciento. Y en adultos es todavía mucho más bajo, sólo el 0,007 por ciento de los adultos reciben medicación, muy por debajo del 3 o el 4 que lo padece”.

Afirma que el debate es un ámbito del desconocimiento, porque las terapias inciden siempre en una dimensión multidisciplinar. “Es como si el niño tiene cuarenta de fiebre. Hay que dar medicación”, dice la doctora Isabel Rubió.

5 cosas increíbles que suceden con el cerebro de las personas con DISCAPACIDAD VISUAL

Nacer sin el sentido de la vista o quedarse sin el por alguna enfermedad o accidente ocasiona una serie de inconvenientes para las personas, en un mundo que no está preparado para ellos. Si bien existen sistemas como el Braille, el cerebro logra adaptarse para que las discapacidades visuales no sean un obstáculo para la vida.

Fuente: Informe21.com
Fecha: 25 de abril de 2014

1. El cerebro se reorganiza y se potencia

El cerebro de las personas ciegas, ya sea de nacimiento o durante la infancia o adultez, tiende a “re-cablearse”. Así, potencia sus capacidades utilizando áreas que normalmente usamos para funciones visuales. Esto se debe a que las diferentes zonas del cerebro están interconectadas y, gracias a la llamada neuroplasticidad, son capaces de adquirir nuevas funciones o modificar las existentes. Por ejemplo, una persona vidente es capaz de reconocer e interpretar 10 sílabas por segundo, mientras que una persona ciega reconoce 25, lo que demuestra como el cerebro se potencia para corregir deficiencias.

2. La corteza visual adquiere funciones auditivas

En Israel, se realizó un estudio en el que, se asoció ciertos sonidos con diferentes objetos, con la idea de que los reconocieran al escucharlos. Una vez que las personas invidentes lograron reconocer los sonidos, se les hizo una resonancia, durante la cual se reprodujeron los audios estudiados. Los científicos vieron cómo las zonas del cerebro normalmente asociadas a la visión trabajan para convertir el sonido en concepto o imagen.

3. El cerebro se estimula con la luz, pese a que no la ven

Ya sea en casos de perdida parcial de la visión, y también en quienes son completamente invidentes, la luz tiene un efecto por sobre su cerebro. La retina, por más dañada y poco funcional que esté, igual tiene receptores de luz que, al sentir el más mínimo estimulo, alerta y pone el cerebro en acción, activando una serie de funciones cognitivas que se realizan durante el día, siguiendo el ritmo circadiano.

4. El sentido del tacto estimula a la corteza visual

Muchos ciegos tocan rostros u objetos para reconocerlos, utilizando para ello el sentido del tacto, que envía señales al cerebro, las que son decodificadas en la corteza visual. Esa zona, que usualmente usamos para convertir lo que nuestro ojo ve en una imagen, se reentrena para decodificar lo que se toca. Quienes utilizan el sistema Braille identifican las letras y conceptos de esa manera.

5. Interpreta el eco para distinguir obstáculos

En vez del famoso bastón, existe un método que algunos ciegos utilizan para caminar por las calles, sin chocar con obstáculos. Se trata de la ecolocación humana, para la que se utiliza la zona del cerebro que el resto utiliza para la visión. Tras un entrenamiento, la persona emite sonidos especiales desde su boca, chocando la lengua contra el paladar. El oído interpreta el eco cuando ese ruido rebota contra un obstáculo y sabe cuáles evitar y qué caminos están libres.